Dancing Mood en Niceto club (28/01/06)

Otra fecha mas del ciclo Verano 10, un clásico que Dancing Mood hace durante enero y febrero. Después de una larga e insoportable espera, la "orquesta" del ska y el reggae argentino subía al escenario a soplar, empezando con una muy buena introducción que en un principio pense que era propia pero resulto ser "Death In The Arena" de Soul Vendors, haciendo que abajo la masa empezara a moverse. Con un "-gracias por venir" saludó Hugo Lobo (trompeta), mientras que se escuchaban los primeros sonidos de "Confucius".

Realmente me sorprendió Ruben Mederson (uno de los saxos), que con mucha onda bailó y arengó al publico, incluso mientras seguía tocando, debe ser por eso que fue el único que usó micrófono de contacto. La gente respondía con palmas, saltos, chiflidos, y coros, que le dieron un toque especial a las canciones.

"A night in Tunisia", "Scrapple from the apple", "Take the A train", fueron algunos de los temas que se escucharon hasta que luego de "Dr Kildare" la big band se tomara un merecido descanso, ya que había pasado más de 1 hora y hacia mas de 30º de temperatura. Después de unos 10 o 15 minutos volvieron con 4 reggaes; el primero de ellos fue "The chicken", una versión del tema del gran bajista de jazz Jaco Pastorius que Dancing todavía no grabó. Luego "Police woman" de los Skatalites, con solos excelentes de unos 5 minutos (!) cada uno, pero que cansaban un poco, "You are the one" con el único invitado de la noche (Pety de Riddim, quien fuera alguna vez guitarrista de Dancing mood), y se despidieron con "Perdido", y "20 minutes to go" (según Hugo, el primer tema que empezaron a tocar).

La primer banda instrumental del país que logra despertar algo en la audiencia y convocar tanta gente, seguramente debido a el gran talento que demuestran estos 12 músicos, y también quizás a que los sonidos jamaiquinos se están poniendo "de moda"...

Aprovecho para invitarlos a visitar www.moodfordancing.blogspot.com un blog dedicado a "la alegría" (como llaman ellos a la banda), y los culpables de que yo haya ido al recital.